miércoles, 13 de marzo de 2019

Period. End of the Sentence



Period. End of the Sentence es un cortometraje producido en India ganador del Oscar a mejor documental corto del 2018. No me cabe la menor duda del porqué fue ganador ya que dicho cortometraje expone de una vez por todas que la menstruación es todavía un tema tabú entre varias sociedades, y en específico, en India. Muchas de las mujeres de dicho país asiático han vivido hasta ahora en completa ignorancia con aquello de la menstruación. El documental muestra la iniciativa de ciertas mujeres indias ante esa ignorancia. Quieren que niñas, adolescentes y mujeres mayores se den cuenta de lo natural que es un ciclo menstrual. Quizá aquello es el primer paso ya que vemos en el corto cómo les preguntan a las mujeres, sin importar su edad, si conocen lo que es el periodo y basta con mirar sus reacciones para saber que ignoran el significado o al menos que les causa temor o pena el hecho de hablar de ello.
    El problema se agrava cuando son los hombres los que menos saben de este tema. Podría parecer lógico, un hombre nunca menstruará, pero lo que el cuerpo humano haga será puramente natural. No hay nada de qué avergonzarse. La sangre no es sinónimo de suciedad y el periodo no debería ocultarse. Sin embargo, las creencias producidas por culturas y religiones han ganado la partida respecto varios temas, como la menstruación.


    Las mujeres que protagonizan Period. End of the Sentence son mujeres que deciden ya no tener miedo.  El querer cambiar las ideologías y erradicar la ignorancia las ha llevado a promover el uso de toallas femeninas fabricadas con sus propias manos. Desean sobre todo desaparecer el tabú. 

Hablar de menstruación no es fácil porque conlleva comprender un proceso complicado para la mujer. A nadie le gusta desangrarse, sentir dolores pélvicos o experimentar diversos cambios de humor. Si bien no debe ser un tabú per se, la menstruación podría tratarse con cuidado y para aquello hay que informarse.
    Tal parece que en India el tema de los periodos es tan popular como los tamales en Inglaterra. Es en sí un asunto que causa pudor. No conozco del todo a la cultura hindú, pero aquel documental demuestra que existe un gran problema cuando se habla de menstruación. En México, haciendo una comparación de culturas, se ha normalizado. Sin embargo, y como he mencionado, es un tema que invita a hablarse con delicadeza. La educación en escuelas y en la familia tiene mucho que ver. ¿Cómo se sentirá una joven a la cual nunca le hablaron de los periodos y descubre en su cama una gran mancha roja al amanecer? Es obvio que las situaciones son diferentes para cada quién por lo que agradezco que existan iniciativas como este documental.


    Los hombres poseen una responsabilidad igual de grande que las mujeres. Como a nosotros no nos llegan los periodos mensuales nos limitamos a invertir nuestro tiempo de comprensión a simplemente decir que es un simple proceso hormonal por lo que hemos aprendido a no acercarnos a una mujer cuando sabemos que tiene el muy temido periodo. Hemos de tener cuidado ya que podrían arrancarnos las cabezas si las hacemos enojar. Es ridículo, pero esta y otras creencias existen entre una vasta cantidad de masculinos ignorantes. Hombres por todo el mundo no hacen un esfuerzo por tratar de comprender la menstruación. Sin embargo, este tema está poco a poco adentrándose en las mentes de todos y todas y quizá en un tiempo cercano la menstruación no sea motivo de vergüenza, miedo, impotencia o incluso inseguridad.
    Además, el cortometraje muestra a mujeres conociendo por primera vez una toalla femenina. Su respuestas y reacciones fueron positivas y esto pronostica un bienestar a futuro. Quizá fue porque todas ellas saben que en la menstruación es necesario cuidarse. Y al menos sabían, según el documental, que deberían utilizar ciertas telas cada vez que comenzaba su periodo. Pero todo eso era un simple secreto femenino. Un rumor detrás de un telón llamado cultura. Ahora, la inclusión de toallas está creciendo en toda India. Cada vez se habla más de la menstruación por lo que cada vez se esfuma la ignorancia (en hombres y mujeres, claro) y la salud de miles de mujeres se conserva sin peligro. Faltaría ver, quizá dentro de muy poco tiempo, que todas esas mujeres que les falta saber más sobre la menstruación sean educadas en ello para que así puedan vivir como se debe.
    Por último, el título del cortometraje me ha parecido inteligente. Period tiene al menos dos significados y en este caso ambos se complementan a la perfección. En el título se esconde un mensaje claro que nos dice que no hay nada que temerle a la menstruación. Así se simple, así de fácil.





viernes, 21 de septiembre de 2018

Beto y Enrique, la pareja del año


Una vez más la simple ignorancia a amordazado a la inteligencia. De nuevo hemos sido testigos de aquel fenómeno "social" que pretende alejar a dos bandos con ideas por completo diferentes. Aquellas se repelen tal cual como el agua y el aceite.

Aún, en pleno apogeo de lo tolerable y respetable, se continúa evadiendo a aquel que es diferente y que pretende tejer sus redes de maldad en la mente de los más ingenuos. Se rechaza a todo aquel que se manifieste en contra de lo ya propuesto y con ello se logra aquella división de grupos. Esto sucede día tras día (aunque es un fenómeno antiguo) y tal parece que la gente se queda corta de neuronas y la energía se les agota para seguir pensando.
    Lo de hoy es saber señalar con el dedo más grueso para interrumpir ideas o creencias que en apariencia ponen en peligro la estabilidad social y sientan bases para la creación de malvados duendes con bigote que no harán más que corromper a la pobre humanidad.

Esta vez le ha tocado servir de blanco a una pareja de personajes de ficción, famosos por el show infantil educativo Sesame Street, o en su versión al español, Plaza Sésamo. Ha surgido la noticia de que estos dos simpáticos personajes son en realidad una pareja homosexual.


Mucha gente ha salido en contra, como es costumbre. Dicen que pervierten la mente infantil de nuestros niños y los hace pensar en cosas sexuales. No me invento nada de lo que ha leído; es cuestión de ir a la sección de comentarios de cualquier entrada que toque este tema y leer las opiniones, algunas repletas de faltas ortográficas, claro.
    Aquí existen dos problemas. El primero, y el más difícil de tratar, reside en la percepción que la gente aún tiene de la homosexualidad. Tal parece que su obsesión aún no se condensa y creen todavía que una preferencia sexual diferente es sinónimo de una inminente corrosión a la sociedad. El problema se agranda cuando estos “desviados” quieren imponer sus ideas de diversidad en las mentes de los jóvenes en un programa que se supone que educa a los niños. Un programa cuya misión básica es promover el respeto.
    Lo segundo nace directamente de la ignorancia. Aquellos que se oponen por completo a la homosexualidad de Beto y Enrique no se han tomado la molestia en investigar dicho tópico en su totalidad. Resulta que estos seres de felpa y de ojos que no parpadean son simples amigos; compadres; colegas; roomies.

Aquel que aseguró que Beto y Enrique eran pues una pareja amorosa ha sido el guionista, Mark Saltzman, el cual dijo alguna vez que su versión del background de Beto y Enrique es un tanto diferente a la original. O sea, se ha tomado la libertad de interpretar el concepto de estos personajes.

Ya no es sorpresa que los usuarios de internet opinen, independiente de la naturaleza de sus creencias. Siempre lo harán y siempre tratarán de defender lo indefendible, o sea, una pobre forma de ver el mundo el cual, y en contraste, se rige por sus vastas diferencias.
    Es más que claro que el público es tan sensible como uña de bebé. Tal vez ahí reside el problema. No pueden percibir que el deber de uno es el de analizar las cuestiones que se presentar con el fin de decidir si existe peligro o no para poder actuar con ética, lógica y todo lo que conlleva la búsqueda de soluciones.

Por último, ¿por qué empeñarse en reprobar casos como este cuando el mundo está cada vez más envuelto en problemáticas realmente serias? 

¿Qué es realmente el arte?

Creo es obvio, pero debo advertir que las opiniones de la siguiente entrada son basadas en percepciones personales. Me he anclado a la lib...